martes, 17 de julio de 2012

Ilusionismo metafórico y Magia metafórica - por Vicente Mustieles y Mariano Vílchez



La distinción terminológica que os proponemos en este artículo surgió a partir de la visita a Granada de Paco González y de un intento más de poner en práctica el Esquema RmM (1)  de la Evolución Secuencial de Magia en una actuación conjunta en un pub de la ciudad. Tras la marcha de Paco y como consecuencia de todas las reflexiones compartidas con él, nos surgieron algunas preguntas cruciales sobre algunos aspectos de la magia metafórica (2).

Una de las preguntas era:



¿Se puede hacer ilusionismo desde un enfoque metafórico sin la intención directa de inducir un cambio mágico en el espectador? O lo que es lo mismo, ¿se puede llevar a cabo un ilusionismo con una presentación de índole metafórica sin la intención de transmitir inquietudes de tipo trascendental?


La respuesta era afirmativa. De hecho, los mejores magos ilusionistas que conocíamos, a menudo obtenían sus mayores éxitos a través de presentaciones de índole alegórico-metafórica sin mayor pretensión que la artística.

La siguiente y lógica pregunta era:


¿Si el ilusionismo  emplea un enfoque metafórico, adquiere automáticamente el carácter de mágico?


La respuesta era negativa. No bastaba con incluir un enfoque metafórico, habría que cuidar además otros factores claves.

Todo ello nos ha conducido a una distinción terminológica que, desde nuestro humilde punto de vista, consideramos fundamental: ilusionismo metafórico y magia metafórica. Estos dos términos suponen una diferencia de enfoque en el contenido, en la forma y en la intención.



ILUSIONISMO METAFÓRICO

Situado en el terreno del arte, su objetivo principal sería entretener, asombrar y conmover a través de la experiencia artística basada en la belleza. Para conseguir este propósito, puede emplear en mayor o menor medida un lenguaje metafórico, pues conoce las grandes ventajas que este enfoque ofrece a nivel comunicativo y de calado en el espectador.

Estaríamos ante el ilusionismo artístico de toda la vida pero enriquecido con un uso consciente del lenguaje metafórico, lo que potenciaría no sólo la conexión con el público, sino que podría propiciar que eventualmente, alguna de las metáforas expresadas calara a un nivel profundo en algún espectador, aunque éste no sea el principal objetivo de esta tendencia.

Ello no perjudicaría en absoluto su alcance comercial, entendiendo el término comercial como la capacidad para llegar fácilmente a  un gran grupo de personas. Al igual que existen varios enfoques en los circuitos de la magia (entre ellos los enfoques realista, dramágico y ficcional), el enfoque metafórico pretendería ser uno más, aportando una serie de ventajas nada despreciables.

Ejemplos de ilusionistas que creemos que emplean recursos metafóricos con espléndidos resultados serían René Lavand (tanto en algunos juegos como en sus cuentos), Tamariz (en varios de sus juegos, los días negros, por citar alguno), Pepe Carrol (en su reflejos, por ejemplo), Gabi Pareras (en el que a veces se hace muy difícil distinguir la línea ficcional de la metafórica) o algunos momentos puntuales de la magia de Copperfield (recordemos por ejemplo el momento en que lo encierran en un caja y, a pesar de ello, comienza a flotar, transmitiendo metafóricamente la idea de que, aunque lo encierren, el ser humano siempre dispondrá de un reducto de libertad que nadie le podrá arrebatar), sólo por citar a unos cuantos.



MAGIA METAFÓRICA

Aquí ya estamos en un terreno verdaderamente mágico… que no podemos pretender delimitar ni definir categóricamente puesto que ello iría en contra de su misma esencia… La magia entendida de este modo, es a la vez de todos… y de nadie… 

Aún así, podríamos intentar esbozar unas pinceladas que caracterizarían a la magia metafórica.

Aunque comienza su andadura desde el terreno del arte, cuando se consigue llegar a la magia metafórica más pura, puede llegar incluso a trascenderlo.

El objetivo principal de la magia metafórica sería transmitir una idea mágica a través de un lenguaje metafórico, con la clara intención de provocar un cambio en la conciencia del espectador. Entendemos que se ha producido una transformación de la conciencia, cuando alguien comienza a plantearse aspectos de la realidad que nunca antes se había planteado o que incluso ni creía que podría llegar a plantearse. De este modo, se invitaría e incitaría a la libertad de pensamiento.

Compartimos con vosotros un pequeño fragmento del libro Mensajes desde lo profundo de la ausencia, en el que Luis García alude magistralmente al inicio del cambio mágico en el espectador:

Al espectador se le ha mostrado el Misterio, se le ha inducido la alucinación de “lo mágico” y, en definitiva, no pregunta el cómo sino el porqué. El porqué de su propia experiencia.

El cambio de conciencia sería efectivo desde el mismo momento en que el espectador rebasara los límites impuestos por la realidad ordinaria, llevándole a interrogarse sobre el porqué de la experiencia mágica, hasta llegar a conclusiones que, quizás, en un futuro, serían la semilla de un posible cambio tangible en su vida.

Por tanto y una vez más, el fin prioritario de la magia metafórica no sería entretener ni asombrar (aunque según qué tipo de sesión, dichos factores se puedan conseguir de un modo secundario), sino propiciar un mayor conocimiento de otras realidades alternativas a la ordinaria a través de la evolución y expansión de la conciencia, proceso en el que todos nos encontramos envueltos en mayor o menor medida.










Nos gustaría aclarar que NO CREEMOS QUE AMBOS TÉRMINOS SEAN ANTAGÓNICOS, SINO QUE PERTENECEN A UNA MISMA LÍNEA O FLECHA CONTINUA, que va desde el arte Ilusionista hasta una paulatina trascendencia hacia el extremo de la magia metafórica más pura, ideal que nunca estaremos seguros de alcanzar.

El mago podría desplazarse entre ambos extremos no sólo en distintas sesiones, sino en diferentes momentos de una misma sesión. Según su situación y contexto personal, unos se sentirán más cómodos y seguros cerca del lado izquierdo, otros alcanzarán la zona de incertidumbre y se quedarán por ahí, otros la rebasarán un poco. Finalmente, otros alcanzarán durante algunos momentos la magia metafórica más pura.   

Cualquiera de las opciones referidas sería absolutamente válida y respetable.

Concluimos aquí este breve artículo que pretende ser únicamente el esbozo de la diferenciación conceptual de ambos términos.  Al profundizar en cada término, hallaremos a nuevos conceptos teóricos, así como técnicas estructurales comunes y específicas, algunas de ellas conocidas, otras por desarrollar.






NOTAS AL PIE

1 Esquema RmM
Se trata del esquema compuesto por las fases Racional, metafórica personal y Metafórica universal. Éstas son las fases principales de la Evolución Secuencial de Magia (ESM) que presentamos en la primera reunión de La Posada, disponibles en los Cuadernos del Sapo editados por Manu Montes.

2 Un par de semanas tras la marcha de Paco, nos llamamos para compartir reflexiones. En cuanto le hablamos acerca de la necesidad conceptual de diferenciar los dos términos no salía de su asombro, pues él mismo por cuenta propia había llegado a una conclusión similar acerca de la necesidad del término de ilusionismo metafórico.


28 comentarios:

  1. Da gusto comprobar que existen grupos de magos que hacen trabajos serios de investigación sobre la magia en todas sus manifestaciones.
    Como todo trabajo profundo, tropieza con una insuficiencia conceptual, y para resolverla es necesario crear nueva terminología, lo cual es un parto muy complejo que implica nombrar lo que todavía no tiene nombre. Así que mis felicitaciones a Mariano, Vicente y Paco por ese esfuerzo de afirmación y puesta en valor de la magia como arte y como experiencia transformadora.
    Naturalmente, para los que la magia es solo un truco mejor o peor disimulado y el arte un puro vacío sin compromiso con la realidad, para aquellos que los axiomas del racionalismo imperante les impiden ver cualquier cosa mas allá del pozo donde está su pensamiento, para los que creen que una tecnología deshumanizada que lleva a la destrucción es superior y mas evolucionada que la magia de los pueblos primitivos, solo serán elucubraciones sin sentido y seguirán creyendo que viven en el mejor mundo posible, incapaces de ver como todo se desmorona a su alrededor.

    ResponderEliminar
  2. El asombro, el divertimento y la duiversión son herramientas para llegar.
    Esta misma categorización está plasmada por ejemplo en el prólogo de Mensajes.
    Se pueden dar tres tipos de efectos en una secuencia: el físico, el metafórico y el mágico.
    Está claro que es magia cuando se produce el efecto mágico además de los otros dos, cuando se ha conseguido llegar a la idea mágica a través del efecto mágico.
    Un ejemplo de su formulación: http://cartoilusionismo.blogspot.com.es/2012/04/viajera-roja-partitura_16.html

    Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Nuevamente la “magia solo truco” reacciona en la pluma de Kiko y nos ilustra con esta frase:
    “En cuanto a “magia metafórica” o “ilusionismo metafórico” hay que aclarar que en lengua castellana, os guste o no, magia e ilusionismo son sinónimos.”
    Pues no señor. No existe ningún idioma en el que magia e ilusionismo sean sinónimos. Basta consultar el diccionario RAE, donde vemos que lo que si son sinónimos son ilusionismo y truco e ilusionista es el que hace trucos.
    Yo ya lamento que los axiomas del fundamentalismo racionalista impidan ver, no solo las realidades trascendentes sino la mismísima realidad racional. El lenguaje está degradado, es cierto, pero no hasta el punto de que la gente desconozca el sentido de las palabras. A nadie que le preguntes por la calle va a confundir magia con ilusionismo, y todo el mundo sabe que no hay magia en un espectáculo de ilusionismo.

    ResponderEliminar
  4. Hola Manu, nos alegra verte de nuevo por Tertulias. Antes de nada, enhorabuena por la materialización de la partitura en una buenísima ejemplificación que hemos visto en el enlace que nos adjuntas.

    En el prólogo del Mensajes, diferencias entre juegos de manos, ilusionismo como arte y aspiración a la experiencia mágica. Recordamos que dicha clasificación ya quedó establecida en casa de Luis Arza estando Luis García presente, el día que lo conocimos, hará unos 3 años, más o menos. Lo único que variaba era el término de juegos de manos por el “sinónimo” trucos-truqueros sugerido por Luis Arza y el de la experiencia mágica por magia a secas. El ilusionismo como experiencia artística se mantenía igual. Misma clasificación, diferentes nombres.

    Lo que planteamos ahora en el presente artículo sería una nueva sub-clasificación dentro de lo que tú denominas experiencia mágica.

    El ilusionismo metafórico posee un efecto físico, un efecto metafórico y la idea puede ser tanto mágica como no mágica, más trascendental o menos trascendental. Lo que lo diferencia del ilusionismo común es que el enfoque es metafórico y a un nivel comunicativo puede ser más potente.

    Si el ilusionista metafórico logra transmitir una idea mágica y provoca una transformación en el espectador, genial, pero no es su objetivo principal.

    Dicho de otra manera, con el ilusionismo metafórico se incrementan las posibilidades de llegar a una realidad mágica, aunque no es la prioridad.


    En la magia metafórica, por el contrario, encontramos que el objetivo principal es llegar a ese cambio de la conciencia que induciría la idea mágica. Por tanto podemos aseverar que en la magia metafórica sí que es necesario que exista tanto un efecto físico como un efecto metafórico, así como la transmisión de una idea mágica con todas las letras, que no puede ser más que trascendental, puesto que aunque sea a un nivel personal, estamos refiriéndonos a lo mágico, lo indecible y por esto mismo, trasciende todo lo que podemos nombrar y entender racionalmente.

    Tanto la caracterización que hacemos aquí como en el artículo es muy superficial. A continuación, dentro de cada término habría que definir las principales técnicas estructurales y los factores específicos a cuidar en cada una de ellas, con vistas a alcanzar el objetivo principal que se proponen.

    Digamos que nuestra sub-clasificación, en modo esquemático, sería la flecha que hemos adjuntado al artículo y toda la flecha sería el terreno que tú muy bien denominas experiencia mágica, dentro de la cual, según nuestro punto de vista, podemos encontrar varios niveles o grados de pureza mágica.

    Un abrazo y a ver si nos vemos a la vuelta de vacaciones, ya que no pudo ser antes de verano.

    Hasta pronto.

    Vicente y Mariano.

    ResponderEliminar
  5. Por alusiones a la “magia solo truco” que me atribuye Luis, en vez de la “magia solo arte” a la que me he referido, y por contradecir que ilusionismo y magia no sean sinónimos en lengua castellana, examinemos pues este punto no con axiomas fundamentalistas, sino con hechos:

    Una de las acepciones de la RAE define así la palabra “magia”:
    1. f. La que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales.
    La RAE define así la palabra “ilusionismo”:
    1. m. Arte de producir fenómenos que parecen contradecir los hechos naturales.

    En la mayoría de los diccionarios de sinónimos que he consultado coincide que estos términos son sinónimos (wordreference, sinonimos.org, sinónimo.es, etc.) Como es natural ambos vocablos tienen otros matices y acepciones, pero para formar un sinónimo no se apela a las divergencias sino a la existencia de una relación semántica de semejanza entre los términos, como parece que sucede en este caso.

    Ante la categórica sentencia de Luis “No existe ningún idioma en el que magia e ilusionismo sean sinónimos” he consultado en inglés y tanto el diccionario Collins como el Oxford consideran sinónimos ambos términos. El Oxford entre otras cosas dice: “mysterious tricks, such as making things disappear and reappear, performed as entertainment”

    Hay otros diccionarios españoles que son incluso más taxativos que la RAE en este asunto, como el diccionario “María Moliner” cuando define magia en segunda acepción como: “2. Arte de realizar cosas en apariencia extraordinarias por medio de trucos, juegos de manos, etc.”, o la del diccionario Wordreference: “2. Habilidad de realizar cosas extraordinarias mediante trucos y juegos de manos.”

    Ante la afirmación de Luis:“A nadie que le preguntes por la calle va a confundir magia con ilusionismo, y todo el mundo sabe que no hay magia en un espectáculo de ilusionismo.” ¿debemos presuponer que nadie ha leído los diccionarios? Mi experiencia, y creo que la de la mayoría de los magos/ilusionistas que conozco, es que, la gente nos conoce como “magos”. De hecho, también nos denominan ilusionistas pero tal vez con menos frecuencia. Creo que sería fácil hacer una encuesta y demostrarlo estadísticamente ¿realmente hace falta? No sólo la gente de la calle, sino la prensa escrita y prácticamente todos los medios de comunicación están plagados de referencias a la magia como sinónimo de ilusionismo, y de mago como ilusionista.

    * (continúa)...

    ResponderEliminar
  6. Por otra parte, nadie puede negar que “magia” (según la RAE) también signifique: “arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.”

    En esta última acepción me parece muy importante matizar que la “magia metafórica” que defendéis no pertenece estrictamente a tal definición, porque vosotros no producís “resultados contrarios a las leyes naturales” sino resultados “que parecen” contradecir los hechos naturales. Por tanto, mientras no os ajustéis a tal definición entráis en la otra acepción, en la “que parece”, pero no es. Porque hasta la fecha, corregidme si me equivoco, no habéis conseguido resultados, no que parecen, sino que realmente son contrarios a las leyes naturales. Un millón de dólares está esperando para el primero que lo consiga. ¡Suerte!

    Entretanto digamos que vuestra “magia” se ajusta más a la otra definición de la RAE que dice: “1. f. La que por medios naturales obra efectos que parecen sobrenaturales.”

    De hecho, normalmente cuando habláis de “efecto mágico” lo hacéis desde la base del ilusionismo, tal como lo definía Ascanio. Es decir, hacéis un “truco”, para conseguirlo, aunque por supuesto no os llamáis “truqueros” a vosotros mismos.
    Truco (según la RAE):
    1. m. Cada una de las mañas o habilidades que se adquieren en el ejercicio de un arte, oficio o profesión.
    2. m. Ardid o trampa que se utiliza para el logro de un fin.
    3. m. Ardid o artificio para producir determinados efectos en el ilusionismo, en la fotografía, en la cinematografía, etc.
    Truquero (según la RAE):
    1. m. Hombre que tiene a su cargo y cuidado una mesa de trucos.

    Parece según esto que ningún mago ni ilusionista encaja con la definición de truquero. Empecemos a llamar a las cosas por su nombre ¿no os parece?

    Saludos,
    Kiko Pastur


    PD: en el foro de magiapotagia todavía está abierta una respuesta a mi último post de réplica al de Mariano y Vicente, que deja sendas cuestiones en el aire...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que estamos mareando demasiado la perdiz con la semántica para huir del meollo de la cuestión que son las ideas y las nuevas vias de estudio y análisis que de una forma u otra estamos proponiendo los magos metafóricos en nuestros artículos y comentarios sin ir en contra de nadie y con el único propósito de "sumar" a lo ya existente (al menos esta es mi postura aunque claro está que dentro de esta corriente hay matices pues no aceptamos ningún "guru" al que seguir sumisamente.

      Aunque ya lo dice el refranero:"el que se pica....."

      Eliminar
  7. Yo echo, quizás, de menos, Luis(es), Manu, Vicente y Mariano, la parte interna de todo este tema. Me parecen perfectos esos nuevos conceptos, pero todos se refieren a lo que provocan en el espectador ya sea asombro en el caso del ilusionismo, el divertimento y hasta la conmoción en el ilusionismo metafórico y el cambio en la MAGIA METAFÓRICA... Pero que hay de la parte interior del propio MAGO, ¿dónde está definida?, por eso yo propondría hablar también de una MAGIA ALQUÍMICA, que engloba todo lo dicho hasta ahora en la MAGIA METAFÓRICA, pero en la que tendremos en cuenta también la busqueda interior del propio MAGO.

    ¿Creéis que, en caso de reconocer una MAGIA ALQUÍMICA, está estaría a la misma altura que la MAGIA METAFÓRICA en la flecha que se adjunta en el artículo? o iríamos un escalón aún más arriba.

    Un abrazo a todos,

    Pequi.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde mi punto de vista, es lo mismo.
      Saludos!

      Eliminar
  8. EL AXIOMAZO
    Lamento que en vez de estar debatiendo el contenido de este artículo lo que estemos es perdidos en aclaraciones semánticas, pero claro, si se niega la distinción entre magia e ilusionismo se produce indirectamente una descalificación de todo el contenido del artículo y sobra todo lo que no sea aclarar el punto de partida.
    Fundamentalismo racionalismo es pretender apropiarse del lenguaje recurriendo a axiomas, como es la negación de la realidad daimónica. En base a este axioma la magia no puede existir y la única que cabe contemplar es la que se simula mediante trucos. Pero el diccionario es nítido al respecto: una cosa es la magia y otra el ilusionismo. Y miles de años de historia del pensamiento no se pueden borrar de un “axiomazo”.
    En cualquier idioma. Por citar uno, el gallego, que es mucho mas rico que el castellano en el tema daimónico: Maxia “ciencia oculta que pretende producir efectos coa axuda de seres sobrenaturais ou de forzas secretas da natureza”
    ilusionismo “arte de habilidade e enxeño que consiste en producir, artificialmente, efectos de apariencia inexplicable. Prestidixitación”
    La magia es una ciencia ancestral que conecta con la realidad daimónica, mientras que el ilusionismo es un arte que se basa en el engaño y la apariencia y es, en su nivel inferior, sinónimo de prestidigitación.
    Y como actualmente vivimos en un sindiós (Millás País 27 Abril) donde se pone precio a la sanidad para que continúe siendo gratuita, expulsando de ella a determinados colectivos para que siga siendo universal. Se liquidan las leyes laborales para salvaguardar los derechos de los trabajadores y se penaliza al jubilado y al enfermo para proteger a los colectivos mas vulnerables… al objeto de mantener el orden público amnistiamos a los grandes delincuentes, ofrecemos salidas fiscales a los defraudadores ambiciosos y metemos cuatro años de cárcel al que rompa una farola. Y como todo esto es una gran mentira, mentimos, si, pero al modo de los novelistas: para que la verdad resplandezca.
    Así que en el contexto en que nos encontramos, ese recorrido por los diccionarios es solo una manipulación para justificar una tesis preconcebida, una tautología del tipo “como por axioma no existe, necesariamente tienen que ser sinónimos”. Definido el efecto a resolver el reto es una cuestión puramente técnica, porque que ilusionista que se precie no va a ser capaz de hacer que sean sinónimas dos palabras arbitrariamente elegidas, husmeando por la red en la que está todo lo que uno quiere encontrar. Faltaría mas. ¿No se cita el teorema de incompletitus de Gödel para decir que dice lo que de ninguna manera dice?. Pues que mas da poner las palabras al servicio del pensamiento axiomatizado.
    Vano intento puesto que la sabiduría popular no se confunde y seguro que los daimones se divierten mucho con estos juegos, que pretendiendo negarlos no hacen mas que reafirmarlos.
    continua…

    ResponderEliminar
  9. EL CUBILETAZO
    Dice Harpur en “el fuego secreto…”: “El fervor de una ideología puede a veces llevar a sus partidarios a decir verdades a medias, e incluso a hacer juegos de manos con las pruebas”. Se refiere al evolucionismo, cuyos discípulos “vieron claramente una progresión desde las infantiles culturas nativas a las mas maduras culturas occidentales, hasta llegar a la mas madura cultura occidental, la británica, y a los individuos mas desarrollados en esa cultura, a saber los científicos británicos, que, por una feliz coincidencia, resultaron ser ellos mismos.”
    Para justificar este disparate hay que mentir y fabricarse las pruebas, que es lo que denuncia Harpur con una fina ironía de acerados dardos.
    Lo que Harpur aun no sabía es que por encima de esta “nueva clase de sacerdocio del que fluía toda autoridad” se encuentran los neurocientíficos, y como conejillos de sus laboratorios, los neuromagos, detentadores de una magia en su estado de máxima degradación, al colaborar activamente a la propia negación de si misma. (No es broma. Susana lo dijo en Luces en la Oscuridad, programa de corte esotérico: que se llevaba a los magos para estudiarlos en el laboratorio
    Y al igual que los evolucionistas se inventan eslabones perdidos, como denuncia Harpur, este nuevo tipo de ilusionistas científicos recurren al cubiletazo, y se inventan al “célebre” mago Dedi, que solo aparece en los libros de ilusionismo, es decir, que no lo conoce nadie y ni siquiera los que pergeñaron el invento se ponen de acuerdo, mientras que un libro de magia auténtica, el Libro de los Muertos, universalmente conocido y que representa una de las cumbres del pensamiento, es literalmente ignorado.
    En cuanto al millón de dólares es un reclamo comercial que no se lo cree nadie. Parece mentira que personas con inteligencia como para inventar la “magia solo arte”, ese alarde de abstracción que para no contaminarse se coloca fuera de cualquier realidad, recurran a ese tipo de triquiñuelas.
    Siempre cabe la posibilidad de que algún descerebrado se compre un truco en la tienda de la esquina y vaya a por el millón. Pero ojo, seguro que la penetrante mirada de los expertos va a desenmascarar el fraude, en nombre de la superciencia.
    Si se jugara sin trampas ya habrían perdido millones de veces ese imaginario millón, empezando por Ani, autor del papiro en el que se relata el viaje al Otro Mundo, los alquimistas, que crearon al hombre del reino futuro, los chamanes y los yoguis, que viajan a diario con su cuerpo de ensueño y todos los magos y hombres de conocimiento que han sido, son y serán.

    ResponderEliminar
  10. Kiko, los diccionarios recogen tarde, y a menudo mal, las definiciones de términos que primero el uso común de la calle ha ido forjando. Para aclararnos aquí, el sentido común es el mejor de los sentidos.

    Tú le preguntas a alguien que ha visto un espectáculo de ilusionismo que si ha visto magia y lo mismo te dice que sí. Sin embargo, si le preguntas si ha visto “magia, magia”. Te dirá que no. Que magia de verdad, no. Porque eso, en el fondo, tiene truco.

    Que se emplee magia como sinónimo de ilusionismo en el uso cotidiano, es una razón de economía del lenguaje ya que el término es más corto y más simple y además tiene un vínculo con el significado del término real, pero sólo en la apariencia.

    El término “truquero” de Luis Arza, es de nuevo una creación lingüística particular que se refiere a personas que disfrutan haciendo “trucos”, presentando juegos sin elaborar y sin plantearse hacer arte alguno con ellos. Es un término provocador para que sus alumnos se pongan las pilas y escapen del término, esforzándose en ir más allá.

    Es cierto que el ilusionismo o la magia metafórica recurre a trucos, pero la diferencia está en la intención. El truquero se recrea en el truco en sí, en su capacidad de engañar. A lo mejor incluso pueda a llegar a disfrutar explicándolo a aquél a quien se lo ha hecho.

    El ilusionista artista, en cambio, lo usa sólo como un medio para componer algo bello, equilibrado, conmovedor.

    Para el mago, tal como lo entendemos nosotros, es un medio “sagrado” para provocar una alteración de conciencia momentánea que se aprovecha para que cale la idea mágica que se plantea transmitir a través de un lenguaje metafórico.

    En cuanto que al hecho de que podamos demostrar que el ilusionismo o la magia metafórica produzcan cambios reales en el espectador, es una falacia.

    ¿Quién puede demostrar si la raíz de un cambio psíquico que se pueda producir en el espectador proviene de la sesión de magia a la que asistió o de una serie de circunstancias por las que atravesó en su vida y quedaron latentes en su psique?

    El matiz está en LA ASPIRACIÓN A CONSEGUIR EL CAMBIO. La magia metafórica aspira a transformarlo todo, no sólo lo que sucede en el tapete o en el escenario, sino también, aunque sea un poquito, la conciencia del espectador, además de su propia conciencia como mago.

    Por esto mismo, la magia metafórica es muy similar en su proceder al de la magia alquímica. El mago metafórico aspira a la fusión del efecto físico con el efecto mágico a través de un lenguaje metafórico de la misma manera que los alquimistas pretendían fusionar el proceso físico de la alquimia (de plomo a oro) con el proceso mágico (la trasformación de la conciencia), convertirse ellos mismos en “oro espiritual” a través de un proceso metafórico.

    Por supuesto que, como dice Pequi con mucho acierto, un mago tiene que intentar mejorar continuamente ya que a partir de su exploración personal acerca de la realidad deberán nacer las ideas mágicas que querrá transmitir a los espectadores. Vivir la magia en su vida cotidiana influye en su calidad mágica delante de los espectadores. Y cuando lleva a cabo su magia, también él mismo experimenta la transformación, por retroalimentación de la que pretende generar en los espectadores.

    Abrazos, Mariano Vílchez y Vicente Mustieles.

    ResponderEliminar
  11. Luis, permítete solo una pregunta: ¿La "maxia" que haces es realmente creada "coa axuda de seres sobrenaturais ou de forzas secretas da natureza"?

    Por cierto, el diccionario gallego también da una segunda acepción a la palabra "maxia": "Arte de facer trucos e xogos que se basean na rapidez e axilidade de quen os realiza." Esta última definición también se le podría atribuir perfectamente a la palabra "ilusionismo" y si nos basamos en ella "magia" e "ilusionismo", incluso en lengua gallega, siguen siendo sinónimos.

    Saludos,


    Pedro Bryce.

    ResponderEliminar
  12. Vaya, caballeros; consulto el diccionario de la RAE y otros para dirimir si efectivamente magia e ilusionismo son sinónimos en lengua castellana y para aclarar ciertos términos, y con tales argumentos parece que aquí no se respete ni la autoridad de la Real Academia de la Lengua (ni la castellana, ni la inglesa, ni la gallega...)

    Luego algunos se dedican a definir, con independencia de lo reglamentado, lo que es cada cosa (mago, truquero, etc.) según su criterio personal o su opinión.
    O sea, se desautoriza o se desprecia el significado oficial de varias definiciones, y quien no comulgue con ello es axiomático y fundamentalista... Efectivamente: vivimos en un sindiós.

    Para ilustrarnos, la réplica de Luis parte de algo que jamás he dicho ni escrito. No he negado la distinción entre magia e ilusionismo, simplemente he puesto de manifiesto la semejanza que, os guste o no, contempla oficialmente la lengua española, amén de muchas otras. Y por aquello de llamar a las cosas por su nombre, siendo mínimamente riguroso, he dejado constancia de que determinadas denominaciones como “magia metafórica” son manifiestamente ambiguas e imprecisas.

    Si acaso gustan más los calificativos que los argumentos, como representante detentador de la máxima degradación de la magia, bajo el nombre de truquero neuromago (tal como refleja mi capa ondeante) y del fraude del millón de dólares, que por supuesto ya nos hemos gastado en cubiletazos, esperamos metafóricamente que nuestras infantiles triquiñuelas de delincuentes culturales y truqueros, algún día dejen de ser invisibles.

    ResponderEliminar
  13. Metáfora: Ret. Tropo que consiste en usar palabras con un sentido distinto del propio, si bien guardando con este cierta relación analógica.
    Nueva enciclopedia Larousse

    ¿Y me preguntas qué es poesía?
    ¡Poesía, poesía eres tú!
    Gustavo Adolfo Bécquer

    Todo lo observable es metafórico y todo lo metafórico es observable.

    Santa Teresa de Jesús levitaba sin cuerdas ni artilugios hasta el punto de que tenían que entrar en su celda para ayudarla a bajar del techo..., ¿dónde está su millón de dollares?

    Me parece mentira que algún gallego pueda no creer "na maxia", mi padre, de Maceda, sí lo hacía y gustaba de tomar "queimada"..., os animo a hacerlo para que os ayude a buscar en vuestro interior. Ahí tenéis "o conxuro":


    Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
    Demos, trasgos e diaños, espíritos das nevoadas veigas.
    Corvos, pintigas e meigas, feitizos das menciñeiras.
    Podres cañotas furadas, fogar dos vermes e alimañas.
    Lume das Santas Compañas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios.
    Oubeo do can, pregón da morte, fociño do sátiro e pé do coello.
    Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.
    Averno de Satán e Belcebú, lume dos cadáveres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernais cus, ruxido da mar embravecida.
    Barriga inútil da muller solteira, falar dos gatos que andan á xaneira, guedella porca da cabra mal parida.
    Con este cullerón levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxirán as bruxas a cabalo das súas escobas, índose bañar na praia das areas gordas.
    ¡Oíde, oíde! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no augardente, quedando así purificadas.
    E cando esta queimada baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa alma e de todo embruxamento.
    Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, aquí e agora, facede cos espíritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.

    Ah!, y no hagáis mucho caso de los academicistas, sólo son eso: "academicistas", pueden definir las palabras, pero no saben de sentimientos, ni de MAGIA, por supuesto!

    Un saludo,

    Pequi.

    ResponderEliminar
  14. Por lo que pude observar en varios comentarios en diversos blogs y foros la palabra TRUQUERO a creado cierta controversia.Por haber sido yo quien acuño dicha palabra en el argot mágico voy a intentar aclarar este concepto tal y como yo lo veo aunque ya lo ha definido con mucho acierto Mariano y Vicente en el anterior comentario.

    Creo que estaremos la mayoría de acuerdo que para conseguir un "efecto sorprendente e inexplicable" es necesario estudiar y asimilar tanto las "técnicas manipulativas" (escamoteos...) como las "tecnicas psicologicas y de cobertura" (Ascanio...).

    Todos pudimos constatar mas de una vez, como a miembros de clubs de magia e ilusionismo solo les interesa conocer las técnicas manipulativas sin darle la mas mínima importancia a otro tipo de tecnicas, a estas personas es a las que yo llamo TRUQUEROS.¿Acaso no hemos cuestionado los magos-ilusionistas esta actitud mas de una vez?.

    Yo no veo nada positivo en esta actitud para alguien que quiera ser un BUEN mago-ilusionista y empleando esta palabra, dentro de un lenguaje metafórico, intento que mis alumnos se alejen de esta concepción.

    Pd/Kiko, yo no creo que en la practica tu seas un truquero pero eres libre de encasillarte donde lo consideres mas oportuno.

    ResponderEliminar
  15. Querido Arza, gracias por la aclaración y coincido con tu reflexión, pero “truquero” (según la RAE) significa:
1. m. Hombre que tiene a su cargo y cuidado una mesa de trucos.

    Hay una tendencia aquí a atribuir significados distintos a los que tienen las palabras de por sí, y encasillar ciertos conceptos en lo a cada uno le interesa. No es que me sienta aludido, simplemente señalo un hecho. Si eres consciente del mismo y las personas que te escuchan también lo son no hay problema. Ya puestos a transgredir el lenguaje, si no os importa, a los magos que señala Arza yo los llamaré “bienaventurados”.

    Paqui, ante tu comentario de que “Santa Teresa de Jesús levitaba sin cuerdas ni artilugios hasta el punto de que tenían que entrar en su celda para ayudarla a bajar del techo..., ¿dónde está su millón de dollares?” tengo que decir que efectivamente a Santa Teresa le dieron el millón de dólares, y dicen que lo invirtió en hacer nubes rosas para los ángeles. Supongo que constatar este hecho te será igual de fácil que confirmar sus milagros de levitación. A mi me lo juró un devoto anacoreta y está escrito en un pergamino sagrado desde entonces.

    Con respeto a los credos del gallego sólo puedo decirte una cosa: depende.

    ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Kiko,mi posición ante la semántica en el contexto en el que nos movemos, ya la dejé clara en una respuesta a un comentario tuyo anterior de este mismo artículo.Solo decirte que la RAE introduce significados nuevos muy tarde (cuando ya están totalmente asimilados por el entorno en que surgen) y mas cuando se refieren a "tecnicismos" gremiales o profesionales.

      Y para terminar y en tono de humor (los MAGOS también podemos ser divertidos) cuando leí tu ultima palabra de este comentario "depende", me vino a la cabeza ese acertijo asturiano que dice:
      Si te enseñas una foto de un gallego y un asturiano en mitad de una escalera ¿como los diferenciarías?
      Respuesta:el gallego nunca sabes si esta subiendo o bajando la escalera.

      Eliminar
  16. A Kiko y Pedro Bryce
    Mucho me alegra que después de unas cuantas vueltas estemos de acuerdo en todo, porque nunca se dijo lo que realmente se dijo y ahora llegamos a lo que realmente es, que la magia y el ilusionismo son por una parte lo mismo y por otra son radicalmente distintos.
    Cuando el ilusionismo tiende a la magia refinando el truco, como en la primitiva EMM, hasta hacerlo desaparecer se convierte en una parte de la magia, de la misma forma que la magia cuando utiliza el truco se convierte en ilusionismo o incluso en algo peor.
    Así que en cierto modo son sinónimos, como podrían selo la guerra y la paz, puesto que las guerras se hacen para establecer la paz que le conviene a algunos, pero por otra parte ni el ilusionismo es magia ni la magia ilusionismo, de la misma forma que la paz no es guerra ni la guerra es paz.

    ResponderEliminar
  17. Kiko
    Efectivamente aciertas de lleno al darte cuenta de que la magia metafórica cuestiona el “significado oficial de varias definiciones” (yo diría de muchas) que responden a una axiomática fundamentalista, puesto que el mago, que entre otras cosas es hombre de conocimiento, tiene una percepción ampliada que no se limita solo a la realidad (la gran mentira) oficial.

    En cuanto al estado de máxima degradación, como tu capa ondeante refleja, solo es una de las dos caras del mismo mito, esa evolución de la magia primitiva a la cumbre de su desarrollo en la neuromagia científica es equivalente a la involución de la magia desde las grandes obras de la magia universal (la cadena aurea) a su trivialización actual.

    sin duda es muy gratificante que “el público aplauda a rabiar, se parta de risa, se fascine y se entretenga como nunca” pero ocurre una parte de lo mismo con las norias del corazón, el futbol, películas para adolescentes descerebrados y otros espectáculos aun mas alejados del arte, mientras que puede quedarse mudo de asombro ante obras maestras del cine, el teatro y de otros espectáculos que no buscan los parámetros mas fáciles para que el autor se sienta halagado en su ego racionalista.
    Tal vez deberías plantearos vosotros que en realidad todo está mas allá de ese arte vacío de contenido y que hay quien no se deja deslumbrar por su aparente éxito, que ya lo experimentó y que una vez experimentado no interesó para nada.

    ResponderEliminar
  18. Advertencia
    Nuevamente pediros disculpas, Mariano y Vicente, por usurpar el debate sobre el contenido de vuestro artículo ante la necesidad de aclarar la situación inicial, teniendo que ponernos de acuerdo hasta en el significado de las palabras.
    Se nos ha reprochado no “avisar” al espectador de la naturaleza de nuestro tipo de magia, valla a ser que yendo a divertirse se encuentre con lo que no espera.
    No les falta razón, porque los espectáculos de ilusionismo se han convertido en algo tan vacío que es necesario avisar si se le quiere dar un cierto contenido.
    A este respecto, en el guión actualizado de mis líneas escénicas he introducido la siguiente advertencia:

    ADVERTENCIA
    Esto no es un espectáculo convencional.
    No se trata de hacer unos juegos graciosos
    para entretenerse durante un rato…

    Nosotros creemos en la Magia,
    y pensamos que el Ilusionismo
    es una de sus posibles formas de expresión,
    y un camino para llegar hasta las Puertas
    de otra Realidad en la que reina la Imaginación,
    que genera todas las realidades posibles.

    Lo que planteamos aquí
    es una experiencia mágica
    como resultado de ese enfoque nuevo,
    que en realidad es el mas antiguo.
    Y como en todo trabajo experimental,
    a unos les gustará y a otros no.

    Es lo menos que podemos hacer para no ofender la sensibilidad del espectador.
    Ahora bien, sería de agradecer que en los espectáculos convencionales también se avisara de que puede haber contenidos que representen no solo una ofensa a la sensibilidad del espectador sino un insulto a su inteligencia.
    Y mejor no voy a poner ejemplos.

    ResponderEliminar
  19. Pequi
    Tu intuición es correcta: la magia alquímica que busca la transformación interior está por encima de la metafórica. De hecho esta solo es una de las vías de acceso.
    Siento que al estar enredados en aclarar este estúpido laberinto semántico, nos alejemos del debate de fondo, pero estoy seguro que mas pronto que tarde se estará hablando de lo realmente importante.
    Como todo el mundo que se ha molestado en saber, sabe que los místicos controlan su cuerpo de ensueño a niveles que las personas normales casi no son capaces de imaginar, y menos aun los fundamentalistas del racionalismo, que los tienen prohibido por axioma.
    La levitación es un efecto secundario de ese dominio.
    Y hasta el mismo Kiko, que parece el tesorero de ese millón ficticio, reconoce “que efectivamente a Santa Teresa le dieron el millón de dólares, y dicen que lo invirtió en hacer nubes rosas para los ángeles”, lo cual, viniendo de un racionalista convencido, tiene mucho mérito, porque quiere decir al menos dos cosas
    1. que el tal millón es una broma
    2. que en cualquier caso Santa Teresa se lo merecía
    Saludos

    ResponderEliminar
  20. "La magia es una ciencia ancestral que conecta con la realidad daimónica".
    Chapó.

    Desde mi punto de vista, no por unirme al debate sino por si a alguien le interesa (y además está publicado), magia es la manifestación de la idea de magia o idea mágica en la mente del espectador, haciéndole consciente de la posibilidad de esta (realidad daimónica, alma del mundo), lo cual inexorablemente produce el tan comentado cambio (y conecta con la realidad daimónica, metafóricamente; alquimia mental; experiencia mágica).
    Es cuando sucedería el "efecto mágico", precedido del "efecto metafórico" al inducir la idea metafórica a través del "efecto físico" (el 'cambio' que siempre se produce, aunque sea mentalismo). Para llegar primeramente al efecto físico (y consecuentemente a los demás si llegamos a ese nivel), nos valemos de una construcción del acto, con una base de ilusionismo. Al no negar el truco (la construcción estructural basada en Ascanio se encarga de eso) no es una "hipocresía dramática", pues el efecto a conseguir, la idea final, es otra.
    Muy resumido.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  21. No se puede decir mejor ni mas breve.
    Espero que a partir de ahora el debate se centre en el fondo, como creo que esperan muchos de los que asisten atónitos a este cruce dialéctico que no lleva a ninguna parte.

    ResponderEliminar
  22. Difícilmente vamos a poder estar totalmente de acuerdo en todo cuando, para empezar, soléis argumentar tergiversando nuestra propia lengua común y propia, el castellano, otorgándole el significado que mejor os parece. No me extraña que muchos estén atónitos ante este debate cuando se dicen cosas como que "guerra" y "paz" ¡podrían ser sinónimos! Desde luego este cruce dialéctico no lleva a ninguna parte... Llegados a esta situación, lo único que creo que se podría hacer si queremos progresar es trabajar conjuntamente en los puntos que tengamos en común (si es que tenemos alguno, lo cual ya hasta empiezo a dudar) dejando completamente de lado todas nuestras divergencias, que parecen ser muchas y variadas.

    Saludos a todos,


    Pedro Bryce.

    ResponderEliminar
  23. ACabo de llegar a GranHada de mi gira veraniega por CHina y puedo leer todo esto (en China no se puede acceder a determinadas páginas, por ejemplo esta); Creo que Mariano y Vicente han encontrado una buena definición y un buen comienzo, imagino, para definir estas cuestiones.
    Me alegro mucho. Enhorabuena. Seguimos!!!

    En cuanto a la cuestión neruocientífica en una conversación son la científica Susana Martínez Conde, la que ha popularizado últimamente esta historia, le pregunté si ella creía en la magia. NO en los secretos, sino en la magia verdadera. Y su respuesta me sorprendió: SI.
    Hay científicos que son humanistas ante todo.
    Supongo que como el Amor. Todos sabemos que existe, que se siente, se percibe, pero no se ve. Y su definición es también controvertida, cuanto menos.
    La opción de la Magia Metafórica sólo nos enriquece. Es más compleja que el Ilusionismo e imagino que está al alcance de pocos. Pero saber que es real, hace que nuestros juegos crezcan, como poco.

    ResponderEliminar
  24. Hola, si bien hace tiempo que se ha escrito y discutido esto sentí una necesidad de dejar una idea al respecto. Más que una idea, un análisis del trabajo que me llevo a cuestionar ciertos argumentos y a plantear otras ideas, sin ánimos de ofender.

    Por un lado, he notado una especie de “anacronismo” en la distinción entre Ilusionismo Metafórico y Magia Metafórica. Principalmente en su conexión lineal y, más aún, en su movimiento ascendente.
    En el campo de la Historia de la Ciencia existe una distinción entre la Historiografía Whig y la Anti-Whig.
    Una postura Whig, analiza el desarrollo del conocimiento, los conceptos, las teorías, etcétera, comparándolas con la concepción actual del conocimiento; tratando de verdadero aquellos aspectos que se adaptan al actual y rechazando los que no. Pero el problema de esta postura es la pérdida de un análisis contextual y diacrónico del conocimiento. La historiografía Anti-Whig, por el contrario, intenta analizar el conocimiento histórico teniendo en cuenta el contexto de esa época y no su comparación con la actual (ya que ésta, como las anteriores, es una forma de entender la realidad y no la verdad última).

    Considerando esto podemos decir que no existe tal linealidad entre el Ilusionismo Metafórico y Magia Metafórica. Ya que el planteo Ilusionismo Normal/Ilusionismo Metafórico /Magia Metafórica parte de la comparación con la Magia Metafórica que se propone como la más “correcta” (o al menos así se concluye de la lectura). Qué una concepción no pretenda los objetivos de otra no la hace más valedera o superior a la otra.
    Mismo las palabras “Ilusionismo Metafórico” son cuestionables ya que, como los Whig, se nombra aquella forma de hacer magia, desde la concepción que se cree más correcta (Magia Metafórica) pero se la pone en un lugar inferior por no plantear una transformación de la conciencia. Entiendo que para el análisis está bien definirla, pero hay que considerar los problemas que esta mirada puede generar.
    El cambio de conciencia puede buscarse o no. Así como también puede buscarse el divertimento o la comercialidad pero eso no confiere una categorización de superioridad. Ya que esa categorización será siempre subjetiva y dependiente de cómo entendemos la realidad.

    Continúa...

    ResponderEliminar
  25. Esto me lleva a plantar una serie de “Revoluciones Mágicas” al estilo de Kuhn.
    Donde las concepciones mágicas como la Ficcional, Realista y Metafórica (entre tantas posibles) serían algo así como los “Paradigmas” de Kuhn. Y con esto me refiero a que cada uno plantea uno forma de entender la Magia (o Ilusionismo) en todos sus aspectos.
    Cada “Paradigma” tiene su propia concepción de la experiencia mágica y su devenir (Sea el “El misterio de lo imposible” de Juan, la “La suspensión de la incredulidad” que plantea Gabi, “El despertar de la conciencia” de Luis). Pero también una propia concepción del Mago, del espectador, de los métodos, de la técnica; por ejemplo: En la concepción Realista la técnica existe y es parte de la escena, en la concepción Ficcional existe pero no se manifiesta en acto, y en la Magia Metafórica es inexistente. Incluso cada concepción tiene conceptos que no existen en las demás concepciones.

    ATENCIÓN, no planteo que estas concepciones son incompatibles pero tampoco digo que sean compatibles. Más bien quiero decir que su comparación carece de sentido.

    Si la concepción mágica parte de lo más íntimo del Mago, ¿Cómo puede él cambiar su forma de hacer magia entre una concepción y otra?
    En acto, un “Realista” podría utilizar una ficción o realizar una metáfora, pero su objetivo no será el mismo y su impacto en el público tampoco. Por otro lado, un Mago Metafórico podría hacer alusión a la trampa pero si ya ha creado la Atmósfera Mágica, el espectador la verá de otro modo.
    Me atrevo a decir que, si cada mago logra provocar en el espectador aquello que pretende, por más que cambie el enfoque durante su acto, ya será tarde… El espectador ha entrado al mundo que le ofrecimos. Así, en el terreno metafórico, el juego más básico, sin charla ni preámbulo se vive como una Metáfora. Y el mismo juego, en el terreno Realista, provoca el misterio de vivir algo imposible.

    Y todo esto se debe a que cada concepción conduce a un cambio en la forma del LENGUAJE MÁGICO.
    Responde a preguntas de índole estructurales o categoriales como, ¿Qué es la Magia? ¿Qué es el Arte de la Magia? ¿Qué es la técnica? ¿Existe la Magia? ¿Qué es la experiencia Mágica?
    Y las respuestas de cada “Paradigma” serán diferentes y, en consecuencia, la forma de actuar, el espacio escénico, el tiempo, los objetos, etcétera; serán comprendidos de manera diferente.

    Dentro de cada concepción pueden haber diferencias, pero en la medida en que solo modifican los valores de verdad de ciertos enunciados. Pero no modifican el LENGUAJE que en torno a él se ha creado.

    Para finalizar y a modo de conclusión, no creo que haya una concepción mejor que otra, ni tampoco que puedan colocarse en una línea ascendente, más bien creo que cada una tiene sus propios objetivos e intentan crear una realidad mágica diferente, pero eso sí, ninguna puede proclamarse mejor que la otra.

    ResponderEliminar